Las luminarias de Marset brillan en el exterior de la Fattoria de Vignamaggio, una histórica finca vinícola y hotelera de más de seis siglos de antigüedad situada en la Toscana italiana. La interiorista Emmanuelle Sebillet ha sido la encargada de la restauración y revitalización de este espacio rural.
Ubicado entre las colinas de la región del Chianti, Vignamaggio es un singular complejo rodeado de viñedos, jardines y arquitectura, en cuyo centro se encuentra La Fattoria, un lugar donde la gastronomía de temporada, la artesanía local y los rituales cotidianos convergen para abrir las puertas de la finca a través de la hospitalidad, sin artificios.
Concebido como una extensión natural de su entorno, el proyecto se despliega a través de la luz, la materialidad y una serie de intervenciones precisas y contenidas. Una aproximación que entiende la restauración no como la conservación del pasado, sino como una forma de redefinir cómo se vive y se experimenta la hacienda en la actualidad.
Para la iluminación de los espacios exteriores Emmanuelle Sebillet apostó por las luminarias Ginger y Plaff-on!, creadas por Joan Gaspar , cuyo diseño atemporal y discreto aportaba una capa contemporánea a estos espacios. “Durante el día, las grandes aperturas inundan los interiores de luz natural; al caer la noche, la iluminación de Marset toma el relevo con calidez conectando discretamente los jardines y terrazas con los espacios interiores, manteniendo esa misma sensación de continuidad”, comenta Emmanuelle. Para ella las luminarias de la firma española ayudan a crear una atmósfera cálida y acogedora que permite disfrutar de la finca con comodidad desde el día hasta la noche.